¿Por qué conviene usar este tipo de sistema de mandos?
Principalmente para evitar el llamado "juego muerto", especialmente en el
mando de timón, aunque a veces también en el de profundidad. Otro motivo es
su muy bajo peso y seguridad, esto último siempre y cuando se respeten
ciertas normas en su preparación.
Los aeromodelistas suelen usarlo casi siempre en el mando de timón de
dirección debido a su cómoda posición para instalar. En el caso de la
profundidad hay que considerar si estéticamente deseamos o no que se vean
los cables de mando, si necesitamos o no peso en la parte posterior del
fuselaje (me refiero al peso de los servos instalados directamente en la
cola) y si mecánicamente es posible el rifando de ida y vuelta por la
posición del cuerno de elevador respecto al servo.
Instalación del servo
Supongamos que se desea colocar este tipo de mando en un ala baja semiescala
como ser un CAP 232 o el popular EXTRA 300?S. El servo debe ir colocado en
el centro del fuselaje. Si el mando es directo (figura 1) es recomendable
usar un servo con doble rulemán. Si el servo es sin rulemanes, conviene usar
un balancín que soporte la tensión de los cables (figura 2). De esta manera,
el servo mueve dicho balancín sin tomar juego en el
cabezal de movimiento. Además se puede instalar el balancín en el centro del
fuselaje, pero ya no importa tanto la ubicación del serio.
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Acerca de los cables
Yo uso cables de acero forrados en plástico, por si hubiese algún roce entre
sí, o bien con otros cables o piezas metálicas, donde lo más probable es que
se produzcan interferencias en la radio. Respecto a esto último, nunca hay
que ubicar la antena del receptor a menos de 5 cm. de los cables y en forma
paralela. Lo mejor es alejar la antena a más de 5 o 6 cm. y desviarla del
paralelismo con los cables, para que estos no disminuyan la recepción de la
señal, con los consecuentes "chateos" de los servos.
Hay que evitar el roce de los cables con el fuselaje por dos motivos:
primero para evitar fricciones que endurezcan el mando y segundo para evitar
que ese mismo roce dañe el cable posteriormente. Para ubicar la zona de
salida de los cables, yo uso un sistema sencillo: pongo el fuselaje boca
abajo y con la ayuda de una larga regla hago una alineación "a ojímetro"
entre la rueda del servo y el cuerno de cola. Donde se cruza con el costado
del fuselaje, hago una marca en el mismo con un lápiz (figura 3).
Después giro el fuselaje 90°, viéndolo de costado y repitiendo el
procedimiento. Allí calculo la altura aproximada de la rueda del servo y la
alíneo con el cuerno de cola (figura 4). El punto donde la regla se cruza
con la marca anterior, es exactamente el sitio donde hay que efectuar la
perforación inicial, para luego terminar de darle forma a la ranura de
salida del cable.
Efecto diferencial
En la figura 5 se observa la forma ideal de instalar los cables, para que no
se produzca el indeseable efecto diferencial, o sea, hay que evitar que
ambos cables tengan distintos desplazamientos. Allí ambos cables se
desplazan en forma paralela y a 90° con respecto a la rueda o brazo del
servo.
Nótese en la figura 6 dicha rueda. Si se instala tal como se mostró en la
figura anterior, la distancia "A" es el máximo de movimiento posible,
aprovechando los 60?°° de movimiento del servo. Entonces, al colocar los
cables paralelos, el cable que tira y el que afloja tienen la misma tensión,
que al final es lo que se busca.
La figura 7 nos muestra que los cables no están paralelos entre sí, sino que
se van alejando a medida que van hacia la cola. Ello no resulta en un mismo
desplazamiento de ambos mandos, ya que los brazos de palanca del servo y del
cuerno de cola son distintos. Como resultado de ello, al mover el servo, el
cable que afloja tiene una tensión mayor con respecto al que tira, forzando
y "haciendo duro" el sistema de mando. Para solucionar esto obsérvese la
figura 8, donde se aprecia que aún cuando el servo siga moviéndose 60°, la
distancia "B" es menor que "A", lográndose así el efecto diferencial. De
esta forma, el cable que afloja tiene un recorrido mayor con respecto al que
tira, compensando la diferencia de desplazamiento mencionada.
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Conjunto clevis/ cuerno
Personalmente, para este trabajo yo prefiero usar los clevis metálicos, de
esos que traen una tuerca de ajuste, o bien clevis plásticos pero con el
perno metálico. El perno es exactamente el punto de pivote de cada clevis y,
en ambos clevis de cola, los pernos deben estar alineados con el eje de las
bisagras (figura 9) para no producir o alterar el efecto diferencial. Si el
pivote de cada conjunto clevis/cuerno estuviese más atrás, al girar el
servo, el cable que afloja lo haría más de la cuenta. En cambio, si ese
pivote se ubica más adelante, durante el movimiento el cable de afloje
quedaría muy tenso, poniendo duro el mando.
Es bueno aprovechar toda la potencia del motor del servo, dándole el máximo
recorrido posible, sin limitadores (dual rates), utilizándolos solamente
para vuelo sport. Durante la maniobra "filo de cuchillo" se necesita toda la
energía del servo y a veces éste nos queda chico. En este particular caso
podemos usar un servo de mayor fuerza, o bien colocar dos servos en paralelo
mediante una conexión en "Y".
Armado de Los acoples traseros
La unión entre cada cable y el cuerno de cola se realiza mediante un acople
regulable. Estos se llaman couplers y se presentan roscados en dos medidas:
2/56 (para aviones medianos y grandes) y 4/40 (para grandes y gigantes).
Obviamente habrá que usar un clevis que corresponda a la medida de la rosca
del coupler. Además es necesario usar pequeños tubos metálicos, de los que
se ofrecen para armar líneas de pesca.
El armado del acople regulable lo hago como se detalla en la figura 10.
Primero paso el cable por el tubo metálico. Después hago un lazo pasándolo
por el agujero del coupler, para luego volver a pasar dos veces más el
sobrante del cable por el tubo. Ahí es donde aplas to el tubo en un par de
lugares con una pinza de punta fina. El conjunto queda firme y seguro,
soportando sin problemas la tensión de los cables y pudiendo hacer el ajuste
fino en el largo mediante la rosca del clevis.
En cuanto a los cuernos, el mercado ofrece algunos dobles. Yo los hago con
una varilla roscada de 1/8, un par de tuercas, un par de arandelas y un par
de conectores plásticos de alerones. Además de funcionar bien, se puede
regular la distancia entre los conectores plásticos y el timón, aumentando o
disminuyendo la sensibilidad del mando, según se nesecite.


Recomendaciones finales
La tensión de los cables debe ser lo suficientemente suave, para que al
mover la superficie de mando no se noten flojos.
Una sobretensión de los cables no ayuda en nada. Por el contrario, hace
trabajar muy duro el sistema, pudiendo dañar el servo.
Chequear bien que los cables no rocen las paredes del fuselaje ni las
cuadernas.
Si en un modelo necesitamos reducir peso en la cola, podemos reemplazar el
clásico push rod de elevador por este sistema "ida y vuelta':
Si hay dudas acerca del cable que se consigue (muy fino o muy grueso), lo
mejor es comprar un conjunto cable/couplers/ clevis comercial.
Nunca usar un cable dañado o con marcas dudosas, ya que puede cortarse en el
peor momento. Esa sería la peor economía.
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